miércoles, 12 de marzo de 2008

EL DESCUBRIMIENTO DEL CACAO (1502) ( La almendra del dinero: historia, ritos y usos)

Con este sugerente título queremos iniciar una serie de artículos que sirvan de homenaje a tan preciado y suculento fruto. Nuestra intención es que todos podamos conocer un poco más de este manjar tan cercano y próximo a nuestros paladares y celebraciones, pero sin embargo, de orígenes tan remotos y distantes.

Hace ahora 500 años, y en un encuentro fortuito entre una canoa maya y una barco español, un niño de catorce años de edad observó atónito cómo unos comerciantes mayas se desvivían por recoger unas almendras que se les habían caído en la nave donde él viajaba junto a su padre y toda la tripulación. Así nos lo relata él mismo en su apasionante libro "Historia del Almirante": “las que pareció que estimaban mucho, porque cuando fueron puestas en la nave las cosas que traían, noté que, cayéndose algunas de esas almendras, procuraban todos cogerlas, como si se les hubiera caído un ojo”.

Estimamos que pudo ser el 13 de agosto de 1502 y el lugar la Isla de Guanaja (actualmente la isla de los Pinos en Honduras). Estaba a punto de producirse por casualidad, como ocurre en la mayoría de las cosas importantes en nuestras vidas, un acontecimiento histórico que revolucionaría la gastronomía mundial. El jefe maya de la canoa, el señor de Yumbé (jefe camino), regalaba a Hernando Colón un preciado regalo: habas de cacao. En este preciso momento se inicia la apasionante Historia del Chocolate.

Ese niño era Hernando Colón. Hijo natural de Cristóbal Colón y primer Colón español que acompañó a su padre en su IV viaje de descubrimiento (1502-1504) siguiendo la Ruta de las Especias, anteriormente realizada por Marco Polo. Durante esta odisea el Almirante, como le llama habitualmente su hijo, también descubrió lo que hoy conocemos como Centroamérica, es decir: Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Norte de Panamá.

I) Los Orígenes
Si viajamos en esa fantástica máquina del tiempo que es nuestra imaginación y nos trasladamos a Centroamérica, hace ahora aproximadamente 3500 años atrás, nos encontraríamos con los Olmecas, que vivieron hacia el 1500 a. C. en los bosques tropicales y las llanuras de pastos bañados por el Atlántico en el Golfo de México.

Nuestros anfitriones construían grandes centros ceremoniales en forma de piramides y se les tiene por los pioneros en la transformación y utilización y transformación del cacao.

No obstante, fueron los mayas y los aztecas quienes dejaron un importante legado sobre la utilización del cacao en sus ritos, al que atribuían poderes medicinales. También lo usaban en las transacciones comerciales como moneda y en la elaboración del chocolate.





Una linda leyenda narra que Quetzalcoatl, el dios de la luna y de los vientos, descubrió el árbol del cacao en los campos luminosos de los hijos del sol. Lo regaló a los hombres que le llamaron “El alimento de Dioses”. A partir del 250 d. C. los mayas de las Tierras Bajas crearon Ciudades-Estado tan importantes como Tikal (Guatemala) y Copán (Honduras). En ellas, elaboraban el “kakaw” (cacao) como bebida caliente de la clase alta, hecho que se refleja en las elegantes vasijas halladas en las tumbas de sus nobles.

Ek Chuah fue para ellos el dios de los mercaderes y agricultores del cacao.





JESÚS LUNA TORRES con un simpático CHORO


(Jefe de Campamento de Ruta Quetzal)




CONTINUARÁ………….

2 comentarios:

Edimburgo dijo...

Excelente la idea de aproximar la historia (y de paso la geografía)de algunos de los productos cotidianos a los lectores. Esperamos las próximas.

Anónimo dijo...

Felicidades por tu blog. Te recomiendo el mío, titulado El Chischil (http://el-chischil.blogspot.com). Espero que también te guste. Un saludo. JL.-

(Muchas gracias, ceutí, por tu trabajo. Yo también soy de la calle Alfau).-